Política de privacidad
Qué datos recogemos, para qué y quién más los ve. Está escrito mirando el código, no copiado de otro sitio: si algo de aquí no coincide con lo que hace la web, es un fallo nuestro y queremos saberlo.
En resumen
- No vendemos sus datos ni los cedemos a nadie para publicidad. No lo hacemos hoy y no es un modelo que queramos.
- Para leer el archivo, ver un vídeo o descargar un corte no hace falta cuenta ni dar ningún dato.
- De un medio con cuenta guardamos lo justo para saber qué medio es y poder avisarle: quién es, dónde está y cómo localizarle.
- Guardamos qué pieza descargó cada cuenta y cuándo. Es lo que nos permite avisarle si esa pieza se corrige o se retira.
- El reproductor de vídeo va con «no me sigas» activado, y sin cuenta el sitio no le pone ninguna cookie propia.
- Puede pedirnos copia de lo suyo, corregirlo, o que cerremos su cuenta. Se pide por correo y se hace.
- Los datos están en Estados Unidos. Si escribe desde fuera, conviene que lo sepa antes.
Este resumen es una guía de lectura, no el documento. Lo que vale es el texto completo que viene a continuación, y ante cualquier diferencia entre los dos, manda el texto.
1 Quién trata sus datos
«América Hispana» es el nombre bajo el que opera GPC NETWORK LLC, sociedad de responsabilidad limitada constituida en el Estado de Florida, Estados Unidos de América, con documento núm. L19000182446 y domicilio en el Condado de Miami-Dade.
Es quien decide qué datos se recogen y para qué, y a quien hay que escribir para cualquier cosa de este documento. La dirección de correo está al final.
Esta política explica qué hacemos con los datos de tres clases de personas distintas: quien solo lee, un medio con cuenta y un colaborador experto. Cada una tiene su sección, porque de la primera no guardamos casi nada y de la tercera guardamos su cara y su voz.
2 Si solo viene a leer y a ver vídeos
No le pedimos nada y no tiene que registrarse. Puede leer el archivo entero, ver cualquier transmisión y descargar cualquier corte sin decirnos quién es. Eso es deliberado: un archivo institucional al que hay que darle el nombre a alguien para consultarlo no es un archivo público.
Lo que sí ocurre, y conviene que sepa:
- Registros del servidor. Como cualquier sitio web, nuestro alojamiento anota la dirección IP, la fecha y hora, la página pedida y el navegador. Sirve para que el sitio funcione, para detectar averías y para frenar abusos. No los cruzamos con nada ni intentamos averiguar quién es usted.
- Analítica de visitas. Usamos Google Analytics para saber cuántas personas nos leen y qué secciones se usan. No lo cargamos en el sitio de pruebas ni cuando hay sesión de administrador. Si su navegador bloquea rastreadores, el sitio funciona igual: no dependemos de la analítica para nada de lo que ve.
- El reproductor de vídeo es de Vimeo y se carga desde su dominio. Lo pedimos con el parámetro «no me sigas» activado, que es la forma que Vimeo ofrece para que no perfile a quien mira. Aun así, cargar un vídeo implica una conexión a sus servidores, y eso no lo podemos evitar sin dejar de tener vídeo.
- Cookies propias, ninguna mientras no inicie sesión. No usamos cookies de publicidad ni de seguimiento entre sitios.
3 Si abre una cuenta de medio aliado
La cuenta no hace falta para usar el material —la licencia es pública—, pero da el archivo maestro en calidad de emisión, un tope de descargas alto y el aviso por correo cuando una pieza que se llevó se corrige. Para eso necesitamos saber quién es usted.
Lo que pedimos en el alta:
- Su nombre y su correo: para hablar con una persona y no con un buzón, y para avisarle de correcciones.
- El nombre del medio, su tipo y su web: para saber a quién estamos dando acceso. Un archivo que se entrega a cualquiera que rellene un formulario no puede después decir a quién llega.
- País y ciudad: para la parrilla de horarios y para saber dónde se está reemitiendo el material.
- Alcance aproximado: para poder decir, cuando nos lo preguntan, a cuánta gente llega la red. Es una estimación suya y así la tratamos.
- Teléfono, con su prefijo: para localizarle rápido si hay que retirar algo. Es el único dato que pedimos solo para las urgencias.
- Un enlace a una publicación suya, si quiere: nos ayuda a comprobar que el medio existe.
- Una contraseña, que se guarda cifrada y que nadie de aquí puede leer. Si la pierde, se restablece; no se recupera.
Lo que se anota solo, sin que usted lo escriba:
- La dirección IP del alta y la fecha, como constancia de cuándo y desde dónde se creó la cuenta.
- Qué versión de las condiciones aceptó y cuándo. Lo puede consultar en su panel. Existe para que, si un día cambian las condiciones, se sepa exactamente cuáles aceptó usted.
- Si el correo está verificado, y un código temporal para verificarlo.
- Si quiere el boletín o no.
- Una clave personal para el canal de entrega automática, si lo usa. Se puede regenerar cuando quiera, y regenerarla invalida la anterior.
Nada de esto se publica. La lista de medios aliados que aparece en el sitio la componemos nosotros con lo que cada medio quiere que se vea.
4 El registro de descargas
Cada vez que una cuenta descarga un archivo queda anotado: qué cuenta, qué pieza, en qué formato, por qué vía, desde qué dirección IP y cuándo. Lo ve usted en su panel y lo vemos nosotros.
Existe por una razón concreta y vale la pena decirla, porque es de las pocas cosas que guardamos que podrían parecer vigilancia y no lo son: es lo único que nos permite avisarle cuando una pieza que usted se llevó resulta estar mal. Un error de traducción que cambia el sentido de una declaración, una cifra equivocada, una pieza que hay que retirar. Sin saber quién se llevó qué, la corrección se publica en nuestra web y no llega a la emisión de nadie.
Sirve además para dos cosas menores: el tope diario de descargas, que existe para acotar el daño si una contraseña se pierde, y poder decir con datos cuánto material circula de verdad.
No lo usamos para nada más. No perfilamos a los medios por lo que descargan, no lo compartimos con otros medios ni con terceros, y no lo miramos por curiosidad.
5 Si colabora como experto
Un colaborador que graba un vídeo de opinión nos entrega bastante más que un formulario: su nombre, su credencial, su fotografía, su imagen en movimiento y su voz. Todo eso se publica, porque para eso es.
Antes de publicar nada firma una cesión escrita que lo detalla y que se le entrega en papel. Dos cosas de aquel documento importan aquí:
- Su vídeo se publica bajo licencia libre, lo que significa que cualquiera podrá reemitirlo citándole. Ese permiso no se puede retirar una vez dado: podemos quitar el vídeo de nuestro sitio, pero no recuperar las copias de quien ya lo tenga.
- El clonado de voz va en autorización aparte. Si lo autoriza, podemos generar doblajes de su voz para traducir lo que dijo, y solo para eso. Puede retirar esa autorización cuando quiera y dejamos de generar doblajes nuevos.
Su nombre seguirá acreditado en las piezas ya publicadas aunque nos pida que borremos sus datos, y no es un capricho nuestro: la atribución es la condición de la licencia bajo la que circulan, y quitarla le perjudicaría a usted el primero.
6 El boletín
Si tiene cuenta puede recibir un aviso por correo con lo publicado. Se activa y se desactiva desde su panel, y cada envío lleva la forma de darse de baja.
Darse de baja del boletín no cierra la cuenta ni le quita los avisos de corrección, que son otra cosa: esos van a quien descargó la pieza afectada y no se puede renunciar a ellos sin cerrar la cuenta, porque son la razón de que el registro de descargas exista.
7 Cookies
Sin sesión, ninguna cookie nuestra. No hay banner de cookies porque no hay nada que consentir: no ponemos cookies de publicidad, ni de seguimiento entre sitios, ni de redes sociales.
Con sesión iniciada, WordPress pone las cookies técnicas que hacen falta para mantenerle dentro y para que los formularios no puedan ser falsificados desde otro sitio. Se borran al cerrar sesión.
De terceros: la analítica de Google y el reproductor de Vimeo pueden poner las suyas al cargarse. Las de Vimeo las pedimos en modo «no me sigas». Si bloquea unas u otras con su navegador o con una extensión, el sitio sigue funcionando igual.
8 Quién más ve estos datos
Solo proveedores que trabajan para nosotros y hacen falta para que esto funcione. Ninguno tiene permiso para usar los datos para sus propios fines:
- El alojamiento web, donde vive el sitio y la base de datos.
- Vimeo, donde están los vídeos y desde donde se sirven.
- Google Analytics, para el recuento de visitas.
- El proveedor de correo por el que salen los avisos y el boletín.
- Backblaze B2, donde se guarda la copia de seguridad diaria. La copia viaja y se almacena cifrada, y la clave no está allí.
Además, podemos entregar datos si nos lo exige una autoridad competente por una vía legal válida. Si eso ocurriera y la ley nos dejara avisar, avisaríamos.
Y lo que no hacemos, dicho por si acaso: no vendemos datos, no los alquilamos, no los cedemos a intermediarios de publicidad, no los usamos para entrenar modelos y no montamos perfiles de comportamiento de nadie.
9 Cuánto tiempo se guardan
- Los datos de la cuenta, mientras la cuenta exista. Al cerrarla se borran, salvo lo que haya que conservar por una obligación legal o por una reclamación abierta.
- El registro de descargas, mientras pueda servir para avisar de una corrección de esas piezas. Al cerrar una cuenta dejamos de asociarlo a ella.
- Los registros del servidor, poco tiempo: son para diagnosticar averías, no para archivarlos.
- La constancia de qué versión de las condiciones aceptó, mientras la cuenta exista y un tiempo razonable después. Es lo que prueba bajo qué términos se entregó el material, y borrarla nos dejaría a los dos sin poder demostrarlo.
- Las copias de seguridad se rotan solas por antigüedad. Un dato borrado del sitio puede seguir en una copia cifrada hasta que a esa copia le toque caducar.
10 Dónde están los datos
En Estados Unidos. La sociedad está en Florida y los proveedores son estadounidenses.
Si usted escribe desde América Latina o desde Europa, sus datos viajan allí y quedan sujetos a la ley de aquel país, que protege menos que la europea y menos que la de varios países del hemisferio. No se lo escondemos en una nota al pie: es una consecuencia real de trabajar con nosotros y conviene saberla antes de abrir la cuenta, no después.
11 Lo que puede pedirnos
Escribiendo al correo del final, y sin tener que explicar por qué:
- Ver lo que tenemos sobre usted, y que se lo mandemos en un archivo legible.
- Corregir lo que esté mal.
- Borrar su cuenta y sus datos, con los límites de la §Cuánto tiempo se guardan.
- Dejar de recibir el boletín.
- Que le expliquemos cualquier cosa de este documento que no se entienda.
Contestamos en un plazo razonable y sin pedirle más datos de los necesarios para saber que es usted. Si su país le reconoce derechos adicionales, se los reconocemos también: no vamos a discutir sobre el mínimo legal aplicable a un servicio que es gratuito.
Si cree que hemos tratado mal sus datos, díganoslo primero a nosotros. Y si no le convence la respuesta, tiene abierta la vía de la autoridad de control de su país.
12 Cómo se protegen
El sitio va entero por conexión cifrada. Las contraseñas se guardan con una función de un solo sentido y no las puede leer nadie de aquí, ni nosotros. Las copias de seguridad se cifran antes de salir del servidor y la clave no viaja con ellas. El acceso a la administración está limitado a las personas que lo necesitan.
Ningún sistema es invulnerable, y prometer lo contrario sería mentir. Si alguna vez hubiera una brecha que afectara a sus datos, se lo diríamos, y diríamos qué pasó.
13 Menores
Esto no es un sitio para menores y no pedimos datos a sabiendas de que lo son. Las cuentas son de medios de comunicación, no de personas particulares.
Si un colaborador experto fuera menor de edad, su cesión la firma además su padre, madre o tutor: lo dice el propio documento de cesión.
Si nos enteramos de que hemos recogido datos de un menor sin ese consentimiento, los borramos.
14 Cambios en esta política
Podemos cambiarla, y cuando lo hagamos la versión y la fecha de arriba lo dirán.
Si el cambio afecta a qué datos recogemos o a con quién los compartimos, avisamos por correo a las cuentas activas antes de que entre en vigor. Un cambio en la privacidad que se entera uno leyendo la página no es un aviso.
15 Esto no son las condiciones de uso
Este documento habla de sus datos. Lo que puede hacer con el material que publicamos —la licencia, la atribución, qué piezas están despejadas y cuáles no— está en las condiciones de uso, que es otro documento y hay que leerlo aparte.
Los dos se aplican a la vez y ninguno sustituye al otro.
16 Cómo contactarnos
Para cualquier cosa relacionada con sus datos —ver lo que tenemos, corregirlo, borrarlo, o preguntar por qué lo tenemos—: noticias@americahispana.com.
Contestamos. Y si lo que nos escribe es que algo de este documento no coincide con lo que hace la web, contestamos antes: eso sería un fallo serio.