sábado 7 de noviembre de 2026 Acceso aliados
AMÉRICAHISPANA

Saludo a los afectados por los incendios de enero y los temporales de julio en Atacama

El discurso inaugural recuerda el loteo de los terrenos del Parque O'Higgins en 1832 y envía un mensaje de solidaridad a las comunas golpeadas por incendios forestales y temporales.

16 de septiembre de 2026 1:56 minuto 00:28:07
El vídeo Descargar MP4 (solo aliados)Gratis para medios. El alta se abre en el acto y se descarga desde el primer minuto.
Enviar el enlace
X

Lo que se dice

celebrado las fiestas con chicha y empanadas. Quizás también habrá bailado un pie de cueca. ¿Cómo habrá sido la alegría de don Bernardo Higin cuando encontrándose en su exilio en Lima, se enteró por carta en 1832 que aquí en estos terrenos que pertenecían ahora al fisco, se había loteado el terreno para que se instalaran ramadas y juegos para la celebración de las fiestas patrias entre el 16 y 20 de septiembre, tal y como hoy lo hacemos. Esta es la tradición que honramos al inaugurar aquí la gran fonda oficial con el mismo ferviente entusiasmo patriótico con el que en estos días se inauguran, por ejemplo, fondas en tantos lugares de Chile. Quiero que mis primeras palabras hoy sean para enviar, eso sí, un saludo afectuoso a todos los alcaldes y alcaldesas, a las vecinas y vecinos de las comunas que han sido gravemente afectadas por incendios forestales en enero. Y también un cariñoso abrazo a quienes sufrieron los embates de los temporales de julio. A la gente de las regiones de Atacama y de Coquimbo, aprovechando especialmente que estas palabras llegan a todo Chile, que estas celebraciones aviven el espíritu de solidaridad nacional para emprender juntos la necesaria tarea de reconstruir e ir en ayuda de quienes lo perdieron todo. Así es Chile, un país obligado a levantarse una y otra vez y que quizás sean esas dificultades las que hacen de nuestras celebraciones fiestas tan entusiastas, dificultades que el mismo High vivió en carne propia, no solo la guerra de la independencia, también el terremoto de 1822, pero no menos importante, las dificultades como la incomprensión y lo que Gabriela Amistral llamó el pago de Chile.