«Necesitamos unas Naciones Unidas para 2050, no para 1945» y una IA que no decida por nosotros
Reclama reformar el organismo y describe la inteligencia artificial como la fuerza motriz de la época, con la advertencia de que puede aprender a negar la libertad.
El vídeo
Descargar MP4 (solo aliados)Gratis para medios. El alta se abre en el acto y se descarga desde el primer minuto.
Lo que se dice
debe escuchar más a esta asamblea y no paralizarse cuando la paz está amenazada. Necesitamos unas Naciones Unidas para el 2026 o para el 2050, no para 1945, para así poder verdaderamente cumplir con todos los miembros. Esta asamblea nos pide también gestionar la transformación. No hace falta aquí decir cuál es la gran transformación de nuestro tiempo. Toda gran era de la humanidad ha tenido su fuerza motriz. El vapor impulsó la revolución industrial, el transistor impulsó la era digital. Ninguna fuerza de nuestra época es tan profunda como la inteligencia artificial. Ya muestra su poder en la guerra, en la economía y en la vida cotidiana. A diferencia de las herramientas que solo transmitían lo que decíamos, estos sistemas participan en lo que decidimos. El potencial es inmenso. El Paraguay alimenta hoy a 100 millones de personas y con esta herramienta podría alimentar a 1000 millones. puede acortar en años distancias que tomaron generaciones. Esta transformación ya no puede ser detenida y nadie debería quedar excluida de ella. No somos ciegos a los riesgos, pero el miedo jamás nos puede guiar. Como un niño, la inteligencia artificial repite lo que aprendió de quien la entrenó. Si aprendió a negar la libertad, esa lección no llegará como una ley que podamos debatir. Llegará encubierta en la tarea menor, en el gesto que nadie considera una decisión. La democracia se sostiene mientras las decisiones que nos gobiernan puedan rastrearse hasta la voluntad de quienes