«El diálogo seguirá siendo la herramienta principal» del Gobierno con quien marcha en paz
Defensa del decreto 1525 expedido por Abelardo de la Espriella: según el Gobierno colombiano, poner reglas al orden público no limita la protesta ni cierra los espacios de diálogo.
El vídeo
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Lo que se dice
Colombianos, a propósito de la recientes movilizaciones, hemos escuchado algunas voces afirmando que ponerle reglas claras al orden público es un límite a la protesta o que exigir el cumplimiento de la ley reduce los espacios de diálogo. Hoy queremos invitarlos a que veamos esto con la sensatez que requiere el país. En una verdadera democracia, la autoridad y los derechos humanos no son enemigos. De hecho, no puede existir el uno sin la existencia del otro. Comenzamos. Para despejar cualquier duda y dejar sin argumentos a quienes insisten en encontrarle excusas o justificación al desorden, hay que hacer una pedagogía muy sencilla sobre lo que significa realmente el estado de derecho. Se ha querido instalar la narrativa de que el decreto 1525, recientemente expedido por el presidente Abelardo de la Esplieella para proteger las ciudades dificulta el manejo de las marchas porque supuestamente restringe el diálogo antes del uso legítimo de la fuerza. Vamos a aclarar esto con absoluta serenidad, pero con total firmeza. El diálogo es y seguirá siendo la herramienta principal de este gobierno para escuchar al ciudadano que marcha en paz, al estudiante, al trabajador, al líder social que levanta su voz con respeto. El Estado lo protege, lo acompaña y se sienta a escucharlo las horas que sean necesarias.