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Se cuestiona la cifra de 30.000 desaparecidos frente a registros oficiales de 8.961 o 7.300

Se rechaza la obligación de repetir la cifra de 30.000 desaparecidos y se citan los números 8.961 y 7.300 como los que figuran en investigaciones oficiales

24 de marzo de 2025 1:57 minuto 00:00:02
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Lo que se dice

Siempre me pareció inadmisible que existiendo investigaciones oficiales llevadas adelante y actualizadas bajo gobiernos democráticos, se nos hubiera impuesto una suerte de obligación moral de mentir. Vaya locura. Una obligación moral de aferrarnos a la mentira cuando en realidad lo que la historia exige es la verdad. Otra vez nos dijeron que si no repetíamos ni convalidábamos el número 30,000, eso era porque pretendíamos negar los horrores de la represión ilegal. Pero, ¿a quién se le ocurrió que 8,961 o 7,300 no eran suficientes para dimensionar la magnitud de la violencia y del desastre? ¿A quién se le ocurrió que no eran suficientes para decir nunca más? ¿A quién se le ocurrió que esos números por sí solos no causaban escosor? La historia debe ser completa y rigurosa. No está bien borrar de un plumazo a las organizaciones terroristas con el fin de instalar la teoría del demonio único. No está bien ocultar la situación de guerra revolucionaria que vivía la Argentina de los años 70. No está bien disimular el hecho de que la represión ilegal y la técnica de desaparición de personas comenzaron antes del 24 de marzo de 1976. No está bien negar a las víctimas cuando son de un lado e inflarlas cuando son del otro. No está bien inventar cifras con propósitos efectistas. Las generaciones que no vivimos los años 70 queremos conocer la historia de manera completa, integral, respetuosa, sin revanchismos, sin anteojeras ideológicas y sin conveniencias políticas y económicas que la ensucien y la distorsionen. Queremos ser libres de conocer nuestra historia. Es la única forma que existe de aprender del pasado y no repetirlo nunca más. Una sociedad que se aferra a la mentira no puede construir un futuro en libertad. Este 24 de marzo rompamos con el relato impuesto y reivindiquemos nuestro derecho a conocer la verdad completa. Yeah.